Mi experiencia administrando página de Facebook de La Real Academia de Memes y organizando los eventos de Premiación de Memes de Autor
En 2015 percibí la transformación de los memes en Facebook. Aquellas imágenes repetidas con un texto distinto que inundaban los foros en redes se fueron transformando de la cotidianeidad general occidental a hablar de situaciones específicas de la viva del joven mexicano. Lo noté y vi que las páginas que lo hacían estaban de cierta forma experimentando con el lenguaje. Inmediatamente les reconocí como productos artísticos, entre la obra y la artesanía.

En Julio de 2015 hice una página en Facebook para reseñar memes que veía en mi feed. Escogí el nombre de «La Academia de Memes: Curaduría y Evaluación de Memes de Calidad» para tratar el tema con cierta rigurosidad pero a la vez de cierta forma parodiando a la Real Academia Española de la Lengua, porque me caía tan mal esta institución por su uso de redes sociales (espacio que usaban para decirle a la gente cómo hablar ese minuto, como olvidando que en un par de meses se actualizan y que ellos responden al lenguaje y no el lenguaje a ellos).
Empecé reseñando uno o dos memes al día de las mismas 2 o 3 páginas. Después vi que había más páginas con contenido similar, al punto que septiembre ya estaba siguiendo a más de veinte. Me impresioné con el contenido, la calidad, la sátira, el mensaje detrás de los memes y los llamé «la nueva voz de dios», porque permiten a la gente de manera colectiva hacerse sentir. Quizás de cierta forma los memeros solo eran los nuevos moneros. Un meme es popular porque la gente lo hace popular. Necesitaba legitimarlo, necesitaba aportar mi voz al tema e intentar legitimarlos como el arte que son. Después entendí que son un recurso de hipertextualidad de poder inconmensurable.


Por mi contacto con diversos lugares de eventos en Monterrey, sabía que APARATO Contendor Cultural podía brindar la energía correcta para permitir:
a) hacer un evento sobre «memes» cuando estos eran considerados chistes.
b) permitir usar su galería para instalar memes como obras pictóricas.

Me puse en contacto con Jessica Trejo quien se contagió de entusiasmo y me brindó la autoconfianza para hacer que el evento fuera lo mejor posible.

En esa época el vaporwave era la novedad y furor por su estética y familiariedad liminal en sus sonidos, contacté a quien me parece es uno de los máximos exponentes del vaporwave no solo en México sino en el mundo, Carlos Nava aka Cybereality(World).

Asimismo, gracias a Scribd descubrí al doctor en ciencias sociales José Ivanhoe Vélez Herrera, a quien contacté para investigar y quien esa semana iba a estar en Monterrey, coincidencia divina para que pudiera realizar una ponencia y aumentar la seriedad del tema.

(Ivanhoe, lamento no haberte entregado en forma la constancia de participación en el momento)
Realicé publicidad exclusivamente en Facebook, logrando llamar la atención de cientos de personas, una de ellas Gabriela Villegas, periodista de ElNorte.
Mi pequeñez mental no me permitió vislumbrar el potencial del evento pues la entrada costó $30 pesos, pero la ambición de ser «el primero en hacer un evento de premiación de memes a nivel mundial» me impulsó en todo momento.


Un desaire fue que tanto Jaime Rodríguez Calderón como Edgar (de la Caída de Edgar) declinaron participar en el evento.
Para la edición 2015 seleccioné memes para las categorías Meme involuntario, Meme Emérito, Figura del Meme, Mejor Página y Mejor Meme.


Y no contento con eso, planée con más tiempo el evento del 2016. Por lo pronto, anexo una pequeña galería de la Primera ceremonia de premiación de la Real Academia de Memes.
















Deja un comentario